BADEN BADEN: Cerveza en grandes cantidades y hamburguesas de batalla.


Últimamente parece que nos ha dado por las hamburguesas más batalleras, pero es que, cuando un lector nos llama a probar un lugar, no podemos aguantar y para allá que vamos. En este caso y por culpa gracias al post que escribimos sobre Akela, nuestro amigo @Frank__Warrior nos adentramos en los dominios de la Cervecería Baden Baden, situado en la zona de Pueblo Nuevo y que supuso una gran sorpresa, aunque no llegó a los límites que esperábamos.
 
Hay que hablar, antes de nada que el barrio tiene una gran tradición de cervecerías de corte alemán, con millones de cervezas que degustar y alguna chispa de comida germana; tal es el caso de la Cervecería Troade, de la que os hablamos aquí. Si bien es cierto que Baden Baden gana a la anteriormente citada en decoración, ya que nos encontramos tras sus puertas un local más bien de tamaño medio, pero decorado con gusto e intención, con una zona de barra amplia y otra de mesas de madera al más puro estilo Biertgarten.
Nada más llegar, la música, quizás un poco alta, nos llama poderosamente la atención, pero al fijarnos en los detalles, nos ganan el corazón: el local entero es una especie de museo de la cerveza, con miles de botellas y latas de este brebaje dorado decorando las paredes. Sin duda, los dueños han conseguido dotar a su cervecería del estatus de auténtico templo cervecero.
Como veis en la imagen, a pesar de que el local no es demasiado amplio, tiene sitio tanto para el que sea más fan de una buena barra, como para el que quiere sentarse a hablar mientras come y/o bebe con sus colegas.
 
A partir de ahora queremos que tengáis una cosa clara: Baden Baden es una cervecería, o sea que aquí se viene a beber cerveza, lo demás, es secundario. Y os podéis imaginar las causas por las que os ponemos sobre aviso. Nosotros somos grandes amantes de la cerveza y aquí casi morimos por saturación. La carta de bebidas no es que sea grande, es gigante, muy bien ordenada por países y tipos y bastante limpia, por lo que se puede mirar sin bizquear. Cuando nosotros fuimos era el mes de la IPA(Indian Pale Ale), por lo que tenían cuatro opciones de barril para ofrecer al cliente (comentar que cada semana tienen una cerveza de barril diferente, ¿he oído reto?), así que, como nos encanta probar cosas nuevas, nos pusimos en las manos del dueño, un gran experto, que nos ayudó a elegir y nos aconsejó, ¡menudo crack!
Y tras muchas explicaciones, nos decantamos por dos Crooked Tree, una cerveza de barril que viene de Estados Unidos, con menos amargor que le puede dar el lúpulo y en la que los sabores afrutados y dulces tienen más protagonismo. Además, en la foto podéis ver el detalle por parte de la casa de acompañar las consumiciones con una tapa, en este caso, dos porciones de sándwich mixto con unas poquitas papas fritas. Ganando puntos por momentos.
Tras sorprendernos con la carta de cervezas y salivar con la de comidas, estos dos hamburgueseros se tiraron a la piscina, pidiendo "sólo" una burger, para así poder probar una salchicha, plato alemán que nos encanta, concretamente una CurryWurst, la cual pasamos a comentar ya.
Después de ver la calidad de la cerveza, la verdad es que esperábamos que la comida estuviese a la altura, pero la salchicha que probamos, sin ser mala, nos dejó un poco fríos, ya que, tanto en el gusto como en el olfato, la presencia del curry es espectacular, la salchicha es algo pequeña y se nos antoja un tanto sosa (sí, no puede ser con tanta especia, pero así es). Tenemos gran amor por Alemania y su gastronomía y hemos tenido la oportunidad de probar muchos de sus platos, siendo las salchichas uno de nuestros preferidos, por lo que lo que pudimos ver en Baden Baden nos parece más bien una salchicha blanca con pimienta de las de toda la vida, marinada en curry. Sinceramente, como aperitivo está bien, pero como plato consistente se queda un poco flojo.
Eso sí, la ración de patatas que la acompaña es más que suficiente para suplir la falta de chicha del plato, sobre todo teniendo en cuenta que el precio hace puedas esperar algo más que una salchicha simple con unas patatas fritas.
 
Y ahora pasamos a nuestra amiga la burger, concretamente la Baden, ya que la lista es bastante larga.
A los ojos tiene muy buena pinta, no os vamos a engañar y cumple toda la teoría que nos gusta que tengan las buenas hamburguesas. Es más, nos dan la opción de si queremos acompañarla con patatas fritas o ensalada alemana. Pues bien, aunque siempre empezamos hablando de la carne, aquí el protagonismo lo tiene el resto de ingredientes, ya que son frescos y bastante ricos. El bacon y el pepinillo siempre nos gustan en una hamburguesa, el primero no es nada grasoso y el segundo da el punto justo de vinagre para dar sabor sin que los labios te desaparezcan.
La lechuga y la cebolla también aportan lo suyo, es más, nos parece que, para la calidad global, la lechuga está bastante fresca y crunchy, cosa que no suele ser habitual en locales de este tipo. Por otro lado, el huevo está bien frito y la yema explota con el primer bocado (si es que podéis aguantar a no hacerlo pinchando con una patata).
 
Y por último, el pan, bien tostado en la plancha, de tipo americano y que no se desmorona. Buenísima nota en este apartado en el que hasta las burgers más gourmet a veces fallan. Eso sí, que vaya tan impregnado en mahonesa para nosotros es un negativo, somos más partidarios de que cada uno se eche la salsa que quiera y que no venga nuestra hamburguesa así directamente de cocina.
 
Sí, dejamos la carne para el final, es una pena, pero es el ingrediente que hace que este plato pase de ser una auténtica burger gourmet a que sea una batallera de nivel. Os explicamos mejor tras ver la imagen justo debajo de estas líneas.
Como podéis observar, la carne es muy fina y procesada, hasta podríamos pensar que es comprada en una gran cadena al por mayor. Sin duda es el gran punto negro de Baden Baden, ya que, como os decimos, con los ingredientes que la acompañan, esta hamburguesa podría ser digna de cualquier Biblia hamburguesera que se precie si su núcleo fuera grande y jugoso, con la calidad suficiente.
 
Así que, en definitiva, a Baden Baden vienes a beber cerveza, a degustar y dejarte embriagar por sus cientos de ofertas, en este apartado disfrutarás y si juntas tu bebida con algo de la carta, se convertirá en un mero acompañamiento, el cual te puede llegar a disgustar, ya que por su precio, puedes esperar más, sobre todo por el nivel que tiene el local general.
 
Aunque las comparaciones son odiosas y ya que os hemos nombrado la vecina Cervecería Troade al principio del post, nuestra última y mejor conclusión es que a Baden Baden le falta lo bueno de Troade y viceversa. Sin duda, una fusión entre ambas crearía el cielo de la hamburguesa y la buena cerveza.
 
PRECIO DE LA VISITA DESGLOSADO.
 
2 CERVEZAS CROOKED TREE (IPA) 25 CL.: 8 €
1 CURRYWURST: 6,50 €
1 HAMBURGUESA BADEN: 8,50 €
 
TOTAL: 23 €
Puntuación: 
2
Dirección: 
Calle Germán Pérez Carrasco, 51
Madrid Madrid
España

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