Utilizamos muchos métodos para descubrir y conocer nuevos sitios donde llevarnos una hamburguesa a la boca, pero el que es más efectivo es el que se basa en vuestras recomendaciones hamburgueseras, ya que no tardamos mucho en subirnos al burgermóvil en busca de esa carnaza, como ocurrió con Burger Kas, un local enigmático, situado en un polígono industrial de Vallecas y que no llama mucho la atención por ahí. De hecho, cuesta encontrarlo, ya que hay que ubicarse entre un mar de naves industriales para luego caminar por una especie de paseíllo interior hasta dar con Padel Kas, que así se llama el lugar al que hay que entrar y donde se practica este deporte a base de bien (de hecho, la entrada no podía ser más espectacular). Tras esto, vislumbramos unas cuantas mesas y una barra, aunque nada hace presagiar que nos encontramos ante el sitio donde degustaremos unas burgers estupendas.
Y así, entre palas y pelotas, nos ofrecen la carta, con una lista de entrantes muy digna, otra tanda de hamburguesas a cada cual más interesante y unos cuantos postres. Como fuimos al mediodía, teníamos la opción del menú, inmejorable y muy asequible, ya que por 9.5 € tenemos cualquier opción de burgers de la carta, bebida y postre o café, lo cual es interesante, teniendo en cuenta que ése, prácticamente, el precio de cualquier plato principal.
Como íbamos con ganas de probar, nos animamos con los nachos mientras nos entreteníamos con los golpes de la gente que allí jugaba. Al llegarnos el plato, comprobamos, con cierta desazón, que no es el fuerte del local, ya que todo es preparado. Las tortillas, las salsas, etc., todo viene en una ración mas que generosa, pero sin gracia. Eso sí, había un poquito de salsa boloñesa que nos llamó la atención. A lo mejor también era de proveedor, pero tenía un sabor como para inundarlo todo con ella.

Y llegaron las hamburguesas, causando una grata sorpresa ya en el aspecto visual. Empezamos con una Francesa, que prometía queso por todos lados y un relleno fundido entre la carne. A efectos prácticos, el lácteo se queda un poco soso y pide alguna variedad un poco más potente. Eso sí, el patty, de dimensiones considerables (180 gramos bien generosos), está bien cocinado, con un gran sabor y aunque el queso fundido no se nota mucho, brilla por sí sola esta carne de textura exquisita. Una apuesta sencilla, que promete, pero que podía dar mucho más. Interesante para probar.

Por otro lado, cayó la hamburguesa que da nombre al local, la Burger Kas, una súper ventas con huevo, queso, pepinillos y bacon que, esta vez sí, nos encantó. Si le sumamos a esa carne que nos deleitó, unos ingredientes con los que no puedes ponerte perdido y que se complementan, tenemos un plato que justifica la visita al polígono por sí sola.

Sobre el papel, tenemos una burger batallera, pero en la práctica, estamos ante unos ingredientes estupendos, destacando, además de la carne, el huevo a la plancha, bien pasado, aunque con la yema tan líquida coo nos gusta. Y esos pepinillos que se juntan con el bacon para dar un gusto ahumado estupendo. Como os decimos, cada bocado nos convence más y nos deja un sabor de boca como para volver y repetir.
Además, el pan, tipo brioche y bien tostado, es lo que más nos llamó la atención, ya que es difícil que se cuide con tanto mimo este elemento. Fresco y consistente, podría ser el protagonista de la experiencia.

Además, como avisan en la carta, todas las hamburguesas van acompañadas de patatas fritas, tipo gajo y si no son congeladas, son de las preparadas, que se venden en establecimientos de compra al por mayor. Ya lo dicen en su cartel de la entrada, hamburguesas caseras, del resto de la carta no se especifica. Aún así, no son las peores que hemos probado.
En definitiva, merece la pena darle una oportunidad a Burger Kas y vivir la experiencia de comer en un lugar casi clandestino, donde se han montado una parrilla y hacen unas burgers muy dignas de recomendar. Y encima, con los precios ajustados por los que tanto luchamos y que dan derecho a "comida con espectáculo", ¿qué más se puede pedir?. Quizás cuidar unos detalles para que todo sea perfecto, pero tiempo al tiempo, lo harán, porque empiezan a expandirse (acaban de abrir su segundo local, situado en Moratalaz) y estamos seguros de que darán mucho de qué hablar en el futuro.
PRECIO DESGLOSADO DE LA VISITA
1 NACHOS: 5.95 €
2 MENÚS HAMBURGUESEROS: 19 €
TOTAL: 24.95 €

Comentarios
No es ni la sombra de lo que antaño fue
Añadir nuevo comentario