De Tailandia saltamos a China, donde ya el primer día nos metimos a desayunar en la primera franquicia hamburguesera que vimos. Ya os contaremos pero el gigante americano innombrable tiene su versión china en forma de una cadena llamada Dicos y ahí que nos metimos una burger de gambas entre pecho y mochila.
Sin embargo, tuvieron que pasar unos días de viaje por el Gigante Asiático para que llegase a nuestros oídos la existencia de la llamada Naxi Burger y fuimos a por ella en la preciosa (cuando las masas de turismo chino no la inundan como las hordas de playeros en Benidorm) ciudad de Lijiang, en la región de Yunnan.
Los Naxi son una etnia originaria del Tíbet que puebla las provincias chinas de Sichuan y Yunnan. Uno de los componentes esenciales de la gastronomía de los Naxi es el baba, una especie de pan de pita algo tostado y con más aire dentro y ésta es la parte esencial de la famosa Naxi burger que esos días probamos por la zona.
Entramos en Lamu's House of Tíbet y el buen rollo nos vino al momento. No hemos estado en el Tíbet pero esta casita de madera con dos plantas tiene pinta de ser la mar de acogedora cuando el frío aprieta en la región. Todo en colores cálidos, sofás, libros para consultar y vistas hacia las bulliciosas calles coronadas con los tejados más tradicionales imposible, dan ganas de quedarse unas horas por allí. Más cuando el wifi funciona como el rayo.
Echamos un ojo a la carta y vemos platos de todo tipo, desde tibetanos y chinos hasta westeners en toda regla. Nosotros lo tenemos claro desde el principio, no miramos mucho más y pedimos una Naxi burger con ternera y queso tradicional. El queso es un suplemento porque la hamburguesa únicamente viene con tomate, lechuga y ajo.
No sabemos bien qué es lo que va a aparecer pero cuando el plato nos llevamos una agradable sorpresa.Vale que técnicamente eso tiene poco de hamburguesa y estamos más ante un sándwich pero tras el primer bocado no podemos hacer otra cosa que acordarnos de los buenos pepitos de ternera que nos hemos comido en nuestra vida. Y es que en vez de carne picada, lo que nos han puesto entre panes es un filetaco de ternera (estupendamente hecho) en una cama de queso, tomate y lechuga y coronado por unos dientes de ajito frito.
El filete estaba tierno y jugoso y el sabor a ajo nos ha conquistado. El queso, a pesar de no saber apenas a nada, tiene una textura parecida a la mozzarella y acaba gustándonos tanto como para quererlo comer a secas (¡ay lo que se echa de menos el queso cuando se está fuera de casa...!).Y, lo más importante, el baba, ese pan, casi tortita, con grandes dosis de huevo. En esta ocasión estaba algo crujiente y rico de sabor pero es algo difícil que aguante tanto jugo carnívoro. Así que finalmente hubo que comerse tan curiosa hamburguesa con cuchillo y tenedor.
El presupuesto no nos daba para añadir acompañamientos, ya que los precios se pasan un poco de la media, así que nos comimos la burger pelada y mondada, sin una triste patata. En cualquier caso, más que satisfechos.Sin duda, Lamu's House of Tibet es un sitio agradable en el que descansar las piernas después de tanto paseo. El ambiente agradable, una prometedora comida tibetana y una hamburguesa (falsa) que nos recuerda a nuestra más tierna infancia de bocadillos de filete de ternera hace que salirse del presupuesto mochilero por un día sea más que un placer. 100% recomendable.
Dirección:
Jishan Lane, Xinyi Street
Old Town Yunnan Sheng
China
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