De esas veces que abrimos la nevera y vemos que tenemos un queso estupendo, carne preparada ya en hamburguesa, membrillo casero hecho por la abuela, un poco de verde y de pronto, nuestra cabeza explota con la idea de marcarnos una burger en ese preciso momento.

Con el estómago ya rugiendo y las ganas de poner las manos en la masa, nos damos cuenta que no tenemos pan, momento en el cual bajamos al súper más cercano y horror, sólo encontramos panes industriales más propios de una hamburguesa batallera que de esa creación que nuestra mente había imaginado.
Resignados, pero queriendo seguir con la receta adelante, quisimos darle dignidad a nuestra burger añadiendo algunos ingredientes muy interesantes, aunque desde aquí, aprovechamos la ocasión para pedir a los supermercados de barrio que incorporen panes especiales y así cocinar nuestras hamburguesas más gourmet en casa.

Como decíamos no cesamos en la idea de comernos una burger, rebuscamos un poquito más en nuestra despensa y todo comenzó a cobrar forma. ¿Queréis saber qué ingredientes fueron los elegidos? Aquí te hacemos la lista de la compra.

Ingredientes para dos personas:
- 2 hamburguesas de carne de ternera ya preparada
- 2 panes de hamburguesa
- Queso curado Gran Capitán
- Membrillo casero
- Canónigos
- 2 cucharas de mostaza antigua
- Romero en rama
- Sal del Himalaya
- Una cuchara de aceite
- Media cuchara de vinagre de manzana
Conocidos ya los ingredientes, nos ponemos manos a la obra. Es una receta que se hace al momento, no nos llevará más de quince minutos y es que tan solo tenemos que poner nuestra plancha a calentar, cortar el membrillo y aliñar los canónigos.

Ponemos la carne al calor haciendo hueco para tostar también los panes. Mientras se hacen las hamburguesas, aprovechamos para cortar el membrillo, sacar el queso Gran Capitán de su envoltorio y despreocuparnos de cortarlo porque ya viene preparado y darle un poco de brillo a nuestros canónigos con aceite, vinagre de manzana y sal del Himalaya.
Una vez tenemos ya la carne cocinada y el pan tostado, solo nos queda montar la burger, poniendo un poco de mostaza antigua en la base del pan, los canónigos aliñados encima, a continuación la carne, el queso y el membrillo coronado con un poquito de romero.

Estéticamente, esta colocación es la que mejor queda para la foto y aunque en estos casos el orden de los factores no debería afectar el producto, probamos también a intercambiar su montaje con el queso y el membrillo separados por la carne y por sorpresa los sabores en boca se integraban mucho mejor.

Sin duda, el queso con membrillo siempre es un caballo ganador y en este caso, muy grato integrarlos en una hamburguesa para recordar esos desayunos en casa de la abuela. Sabores que contrastan y que nos encantan. Completando además con unos canónigos con un poquito de gracia, ¡porque una ensalada sin aliño no es una ensalada!

Os invitamos a probarla, eso sí, con otro tipo de pan, así tendréis ante vosotros una auténtica hamburguesa gourmet hecha en casa. Ya nos contaréis. ¡Qué aproveche!

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