Aunque alguna vez os hemos hablado de nuestras visitas y consiguiente amor por Inglaterra y alrededores, como cuando visitamos Edimburgo y os recomendamos los mejores sitios para disfrutar de una buena burger, la cultura british nos vuelve locos en muchos otros aspectos. Soñamos despiertos con que la TARDIS de Doctor Who aparecerá en el jardín de nuestra casa o que el mismísimo Sherlock nos ayudará a resolver el misterio de la mejor hamburguesa de Madrid (y así nos podríamos pasar un día entero a base de referencias). Por eso, cuando visitamos un local que parece sacado directamente de las calles londinenses más típicas, no podemos nada más que salir corriendo a conocerlo, como si se tratase una London Calling de urgencia.
Y así llegamos a Bristolbar, un restaurante que emula esos clubes de gentlemen clásicos y donde el mismísimo Churchill nos da la bienvenida y nos invita a degustar su propia ginebra o su mejor fish 'n' chips. Nosotros no fuimos tan "guiris", pero sí que nos atrevimos con un postre a la altura de las expectativas, del que luego daremos buena cuenta.
Como podéis ver, estamos ante un espacio distinguido, aunque no nos tratarán mal si venimos con nuestras zapatillas. Dividido en dos partes, lo primero que vemos es una zona de barra y mesas que sirve como preludio a un salón rojo con mesas bajas y todo dispuesto para emular a esos caballeros ingleses, donde hablar y comer hará que nuestra velada se pueda prolongar hasta que el cuerpo aguante.
En cuanto a la carta, podemos encontrar desde los típicos platos ingleses, como el consabido fish 'n' chips, así como platos mucho más elaborados, como el foie micuit o el porcini risotto o nuestras queridas hamburguesas, las cuales nos sorprendieron, ya que cuentan con carnes nada habituales, como de avestruz o de canguro y de las que vamos a hablar en profundidad más abajo.
Además, tienen un menú diario, así como opciones de brunch y desayunos típicos ingleses, de los cuales somos súper fans y desde ya amenazamos con ir y acabar con las existencias de baked beans y demás manjares.
Como opción interesante y simpática, destacamos un apéndice de carta con la cara de su graciosa majestad en la que nos proponen unos maridajes de hamburguesas y gin tonics que, por falta de tiempo y querer mantener el decoro, decidimos dejar para otro día, sin cámaras y que no nos exija recordar al día siguiente lo sucedido xD
No podemos dejar de hablar de los precios, ya que se nos antojan un poco elevados para lo que estamos acostumbrados a ver, pero no nos tenemos que olvidar que no se trata de un restaurante más y que la experiencia merece la pena, ya sea con amigos con los que haya que celebrar algo especial, como para ir en pareja y disfrutar de un sitio diferente y muy acogedor.
Como íbamos con hambre, pasamos a los platos fuertes sin dilación y como queríamos probar cosas diferentes, nos lanzamos a por la Scotsman Burger (carne de Black Angus) y la Afrikaan Burger (carne de avestruz), aunque nos lo pusieron muy difícil, ya que el resto de opciones también son muy pero que muy interesantes.

De muy buen tamaño, esta hamburguesa del escocés de carne de Black Angus viene flanqueada por bacon, aros de cebolla, queso Cheddar, tomate, lechuga y salsa de pimienta negra. Ya nos ha pasado alguna vez que este tipo de carne se nos queda un poco sosa, no es cuestión de condimentos, sino que estamos acostumbrados a sabores más fuertes, aún así, el picado es ideal y la grasa casi la vemos fundida con el resto de la propia carne. Quizás la presencia del bacon y los aros de cebolla hacen que la estrella principal pierda protagonismo, a lo mejor, en parte, a ese sabor menos presente en cada dentellada. Aún así, nos parece una elección muy adecuada.
En cuanto al punto de la carne y a pesar de haber sido cocinada en plancha de gas, tenemos que admitir que se respeta muy mucho y disfrutamos de ese rosita que tanto amamos cuando mordemos la burger por primera vez.

Por sacarle algún punto negro, se lo damos al queso, el cual siempre nos alegra cuando lo vemos en nuestras burgers, pero sí que es verdad que aquí sólo estaba presente a la vista y no en el gusto. Tal vez el motivo vuelva a ser la fuerte presencia del bacon y los aros de cebolla, que se nos antojan un poco invasivos para el conjunto del plato.
En cuanto al pan, de tipo americano clásico, que en ambas burgers es el mismo, realmente es muy esponjoso, con un ligero tostado, que es como nos gusta y muy fresco. No se desmorona para nada y se posiciona como el fiel escudero perfecto para las dos elecciones que realizamos.
Y después lo más "habitual", nos metemos en terreno exótico, con la hamburguesa africana de carne de avestruz, la cual fue la gran sorpresa, ya que todos los ingredientes se complementan a la perfección, para dejarnos un gusto suave y fino, pero con sabor. Una carne tierna, también muy bien picada y que se funde en nuestra boca, que juega muy bien, esta vez sí, con el queso, Gouda en este caso. La cebolla roja aquí nos viene cruda, pero no quiere robar más protagonismo y prefiere jugar en equipo, dotando a cada mordisco de una suavidad y gusto exquisitos.

Y cómo no no, ambas opciones vienen acompañadas de patatas fritas. Caseras, cortadas en bastones gruesos y con un cuenquito para mojar que cambia dependiendo de la hamburguesa. En la primera se trata de una salsa de pimienta negra que nos habríamos llevado a casa de lo rica que estaba y en el caso de la carne de avestruz, algo más fino, un chutney de la casa. Todos los detalles son buenos y en el caso de las burgers, se cuidan bastante.
Estando en lugar plenamente inglés, no nos podíamos ir sin probar la ginebra de producción propia y ya que el gin tonic no se cuenta entre los gustos de este hamburguesero que os escribe, aprovechamos para "disimular" y probarla a modo de postre. Cuando nos hablaron del Gintonize, nos comentaron que se trata de una gelatina de ginebra, por lo que pensamos que no sería excesivamente fuerte, pero nada más lejos de la realidad.
Se trata de un auténtico cocktail disfrazado de postre, ya que la gelatina de ginebra sabe a eso, a ginebra, de una manera bastante importante. Para acompañarlo, se sirve con una bola de sorbete, que lo suaviza un poco. Un postre para osados, que no podíamos dejar pasar la oportunidad de probar.
En definitiva, si sois igual o más amantes de la cultura brit, no podéis dejar de visitar este Bristolbar, que nos ofrece un espacio muy cuidado y una carta que supera expectativas. Como decimos, quizás los precios son un poco más elevados de lo normal en cuanto a hamburguesas se refiere, aunque también admitimos que la calidad y variedad superan con mucho a la media. Nos encontramos ante una opción ideal para realizar una celebración especial, ya que todo aquí lo es y seguro que no olvidaréis la experiencia. Eso sí, cuidado, porque engancha y sus numerosas opciones gastronómicas harán que no podáis venir sólo una vez. Avisados estáis.
PRECIO DESGLOSADO DE LA VISITA
1 BOTELLA DE AGUA: 3.75
1 SCOTSMAN BURGER: 15.9 €
1 AFRIKAAN BURGER: 14 €
1 GINTONIZE: 4.5 €
TOTAL: 38.15 €

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