Tras una horrorosa experiencia por la Calle Ibiza, nuestras esperanzas en encontrar una hamburguesa de calidad habían mermado considerablemente. Afortunadamente, nuestra carnívora fe es muy fuerte y gracias a unas cuantas rocambolescas combinaciones de fortuna y planes diversos, nos aventuramos a conocer Mamávaca. Este curioso y joven local no llama mucho la atención, a pesar de su entrada alicatada como una carnicería, tras la que encontramos un espacio pequeño, aunque muy bien decorado. Quizás su punto más negro sea la distribución de las mesas, que están demasiado juntas y hace que nos podamos sentir algo incómodos. Además, algún mobiliario parece comprado en un chiringuito playero, aunque no es algo muy a tener en cuenta.
Nada más mirar la carta nos damos cuenta de que estamos en un auténtico templo de la carne, con numerosas referencias tradicionales argentinas, desde los chorizos criollos, hasta el sempiterno chimichurri. Los precios son adecuados, por no decir más bajos de lo normal, algo a tener muy en cuenta, sobre todo siendo conscientes de la zona en la que nos encontramos. En cuanto a las burgers, las opciones de personalización son varias, desde el tamaño de la carne (160 o 220 gramos); el pan, brioche o mollete por un lado y otros dos con coste adicional y guarnición, donde podemos optar por patatas fritas clásicas, gajo, asada, etc.
Para comenzar, nos animamos a probar algo sencillo, los fingers de pollo crujientes, ya que, aunque la oferta es bastante variada, se trata de un plato que conocemos y preferíamos guardarnos las sorpresas para las hamburguesas.
Presentados en una ración más que aceptable y en un plato vintage que nos encantó, estos "dedos" cumplen con su nombre, ya que son muy, muy crunchy, lo cual ya nos parece un acierto. De sabor, son un poco contradictorios, ya que el rebozado tiene mucha presencia, pero el pollo, que es lo importante, se nos quedó un poco soso y en segundo plano.
Después de esto, pasamos a las hamburguesas, algo que ya fue difícil de elegir debido a la gran variedad. Nos lanzamos a por dos que siempre nos llaman la atención cuando ojeamos cualquier carta, la de foie y la de boletus. En esta ocasión fueron 220 gramos para la primera y 140 para la segunda, por aquello de comparar.
En cuanto a la carne, comprobamos lo bien que se adapta a los ingredientes que la acompañan, aunque no en ambos casos resultó vencedora. Nos encontramos con un buen picado, bastante grueso y un condimentado ligero que, quizás nosotros, habríamos reforzado más. Aún así, como decimos tiene sabor y presencia por sí sola.
Pero si hay algo que gana por sí solo, es el foie, con un prominente sabor que, en ocasiones, nos supera y que, junto con la trufa negra, hace que disfrutemos de cada bocado, dotando de gran textura al conjunto de la burger y consiguiendo conquistar nuestro corazón y nuestras papilas gustativas.
También está muy bien conseguido el punto de la carne, quedando mantecosa y rosa por dentro, como nos gusta y bien caramelizada por fuera. A pesar de la juventud del loca, queda bastante claro que aquí saben lo que se hacen.
El pan también juega a favor, tratándose en esta ocasión de un brioche que ya estamos acostumbrados a ver en demasiados sitios. Ligeramente tostado, aguanta a la perfección los jugos en todo momento pero que, debido la proliferación de la hamburguesa gourmet, como os decimos, no aporta nada nuevo y sólo salva el plato, eso sí, con muy buena nota.
Esta burger viene acompañada de una salsa de arándanos demasiado dulce/ácida, por lo que encontramos un gran acierto servirla en un cuenco aparte, como ocurre con la otra elección y así dejar al comensal la elección de su uso o como nos pasó a nosotros, apartarla.
Y así llegamos a la hamburguesa de boletus con tomate seco y crema de Cabrales, esta vez de 140 gramos, lo cual se nos antoja demasiado pequeño, sobre todo al ver que el pan sólo tiene un tamaño y eso hace que sobre por todos lados.
Con las mismas virtudes carnales que la anterior, esta burger se nos hizo más sosa en boca, cosa que también es lógica si la comparamos con la de foie, quizás le falte un punch que la haga única y posiblemente éste se encuentre en la crema de Cabrales que la acompaña, aunque más bien es un arma de doble filo, ya que es tan fuerte que hace que perdamos perspectiva en lo que a sabores se refiere, adquiriendo un protagonismo total y matando al resto de ingredientes.
El pan de mollete, a pesar de quedar enorme en relación a la carne, es muy fresco y acompaña muy bien en todo momento. Sin duda, una opción recomendada y ahora sí, una gran sorpresa.
Como os hemos dicho, podemos elegir la guarnición de las hamburguesas, decantándonos por dos muy diferentes en un principio. Por un lado, nos fuimos a por las clásicas, cortadas en bastones, caseras y muy bien fritas, que nos dejaron encantados. Por otro, las gajo, que sí que nos dejaron más fríos, ya que se trata del mismo corte, pero aderezadas en exceso con especias. Una pena porque, aunque estaban ricas, nos sentimos un poco confusos por el corte primero y por la cantidad de hierbas después, consiguiendo una textura no muy agradable.
aunque en términos generales estábamos encantados, nos lanzamos a por el postre, optando por algo diferente, como son las mini tejas de almendras y los "cigarrillos" de mantequilla con helado de vainilla.
Postre original, que no solemos encontrar en nuestras visitas, con unas tejitas de almendra en su punto y con gran sabor. Lo mismo que ocurre con los cigarrillos, por no llamarlos canutillos, de mantequilla, de los que dimos buena cuenta y seguiríamos haciéndolo ahora mismo.
En definitiva, no sabemos si fue por las pocas expectativas o porque no sabíamos que esperar, pero nuestra visita a Mamávaca fue toda una sorpresa de principio a fin. Desde el local, a pesar tener un par de puntos que nos nos gustaron, pasando por el servicio y por encima de todo, las hamburguesas, que nos encantaron. Eso sí, pedid las raciones más grandes para no acabar comiendo únicamente pan, que los precios no son nada caros y merece mucho la pena.
PRECIO DESGLOSADO DE LA VISITA
1 REFRESCO: 2.2 €
1 DOBLE DE CERVEZA: 2.7€
1 CRISPY CHICKEN FINGERS: 8.5 €
1 HAMBURGUESA DE FOIE (220 GR.): 9.9 €
1 HAMBURGUESA DE BOLETUS (140 GR.): 8.5 €
1 MINI TEJAS DE ALMENDRA: 5€
TOTAL: 36.8 €

Añadir nuevo comentario