Galgo es uno de esos sitios que, sin hacer ruido, se ha posicionado en el olimpo hamburguesero de los más fans. Empezaron en Castilla La Mancha, donde ya cuentan con dos locales y hace no mucho desembarcaron en la capital con otras dos ubicaciones, una en Vallecas y las otra, que es la que visitamos, en el corazón de Malasaña.
Se trata de un espacio pequeño, pero coqueto, que mantiene el estilo de la zona, con mucho ladrillo y un ambiente entre decadente y canalla, con unos cuantos mensajes en las paredes, una tele y poco más. Simplicidad para disfrutar de unas hamburguesas sencillas, pero la mar de efectivas.
En la carta podemos observar cómo la burger tiene un protagonismo especial, aunque tampoco se infravalora a los entrantes y acompañamientos (pagados aparte), ademas de una cerveza artesana ideal. Todo con precios a la altura del momento que vivimos y, eso sí, con opción de completar todas combinaciones haciéndolas menú por 5 € extra. No está mal.
Empezamos fuerte con la Bacon XTRM, un homenaje a las tiras de cerdo, en gran cantidad, muy bien cocinadas a la plancha y llenas de sabor, aunque no hacen desmerecer a la carnaza, presentada en dos patties con una costra exquisita y una jugosidad inusitada para este tipo de formato. Una combinación ideal, que hace gala de una sencillez a la altura de su potencia. Además, el queso Cheddar fundido y resto de ingredientes juegan a favor de la mordida, deliciosa. Quizás, el punto menos favorable, para nosotros, sea el pan; un brioche de patata que les sirve Juanito Bakery y que aporta un dulzor excesivo. Sabemos que está de moda y que lo apoyan unos cuantos influencers, pero, en nuestra opinión, es un error utilizar este elemento para hamburguesas cuyo concepto choca de frente con el del panecillo.
Por otro lado, tenemos la de Trufa y, aunque os pueda parecer que este ingrediente se puede comer el sabor del resto, nada más lejos de esta interpretación. La salsa está equilibrada a la perfección y, ademas de complementar al resto de sus compañeros en el primer bocado, aporta una lubricación extra que se agradece. Además, la cecina hace que su presencia sea un soplo de originalidad sin invadir ni el gusto ni la textura del conjunto. Ideal para los que buscan algo un poco más diferente, pero que no distrae en el núcleo de la experiencia.
Como os dijimos al principio, optamos por la modalidad de menú, que incluye bebida y patatas fritas, siendo estas congeladas, tipo dip, aunque, una vez más, no tengamos ninguna salsa, más allá de sendos sobres de ketchup y mostaza, para mojar. Un complemento más que no aporta demasiado y no acaba de justificar el extra de precio, más allá de intentar buscar un acompañamiento para la burger, que es la pieza central de la experiencia.
En definitiva, Galgo nos ha conquistado, como al resto del mundo hamburguesero, con unas hamburguesas a la altura del concepto. Buena carne, mejor Maillard y estupendas combinaciones, sin tonterías, como dicen ellos, pero que no dejan a nadie indiferente. Un bocado de calidad que hace lo más difícil: destacar en un mar de smash burgers que empieza a saturar. Sin duda, una opción a tener en cuenta para descubrir y, lo mejor, para repetir.
PRECIO DESGLOSADO DE LA VISITA
1 BACON XTRM MENÚ: 19.9 €
1 TRUFA BURGER MENÚ: 19.9 €
TOTAL: 39.8 €

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